
Se ha escapado un animal
ÁLBUM: Person Pitch
ARTISTA: Panda Bear
AÑO: 2007
GÉNERO: Psycho Pop
De Animal Collective viene este hombre, de nombre Noah Lennox, y este es tu tercer trabajo como solista. Person Pitch es un viaje infinito a un mundo –o a unos mundos- desconocido(s), caótico(s), turbulento(s). Una mezcla rocambolesca y alborotada de perpetuas percusiones, de interesantes y perturbadas experimentaciones instrumentales, que van desde el folk más hippie hasta el ambient menos sofisticado, con enormes abrazos musicales al pop y a la electrónica más vanguardista y underground. Person Pitch es un pócima tóxica de oscuridad y vitalidad acuosa, de pensamientos trastornados y alteraciones harmónicas, de cambios rítmicos y melódicos, de notas disparatadas y ácidas. Es una obra que se presenta alegre, psicodélica y multisonora, un exilio psíquico, un adiós corporal, una droga sensacional: 7 rallas de cocaína musical; unas tienen menor efecto y otras conservan un alto porcentaje de caída mortal. 7 es el número mágico, y 7 son las piezas que se contemplan en una detallada construcción que, sin remordimientos, invita a unos tímidos años sesenta a la fiesta de la vida. 7 son los elementos que elaboran un disco de texturas exóticas, de tejidos amplios y estructuras paradójicas. Una maravilla.
Musicboy & Musicgirl
ÁLBUM: Person Pitch
ARTISTA: Panda Bear
AÑO: 2007
GÉNERO: Psycho Pop
De Animal Collective viene este hombre, de nombre Noah Lennox, y este es tu tercer trabajo como solista. Person Pitch es un viaje infinito a un mundo –o a unos mundos- desconocido(s), caótico(s), turbulento(s). Una mezcla rocambolesca y alborotada de perpetuas percusiones, de interesantes y perturbadas experimentaciones instrumentales, que van desde el folk más hippie hasta el ambient menos sofisticado, con enormes abrazos musicales al pop y a la electrónica más vanguardista y underground. Person Pitch es un pócima tóxica de oscuridad y vitalidad acuosa, de pensamientos trastornados y alteraciones harmónicas, de cambios rítmicos y melódicos, de notas disparatadas y ácidas. Es una obra que se presenta alegre, psicodélica y multisonora, un exilio psíquico, un adiós corporal, una droga sensacional: 7 rallas de cocaína musical; unas tienen menor efecto y otras conservan un alto porcentaje de caída mortal. 7 es el número mágico, y 7 son las piezas que se contemplan en una detallada construcción que, sin remordimientos, invita a unos tímidos años sesenta a la fiesta de la vida. 7 son los elementos que elaboran un disco de texturas exóticas, de tejidos amplios y estructuras paradójicas. Una maravilla.
Musicboy & Musicgirl

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